Ciego de Ávila doblega a Camagüey en un juego de batazos y errores.

El tercer partido de la subserie entre Camagüey y Ciego de Ávila, disputado en el estadio avileño, terminó con victoria local 10 carreras por 8, en un choque marcado por la fragilidad del pitcheo de relevo camagüeyano y las imprecisiones defensivas que una vez más pasaron factura.

Ni siquiera los cuatro errores de la defensa avileña, en teoría su punto más débil, fueron aprovechados por los Toros, que volvieron a demostrar la poca capacidad de su bullpen y una defensa lejos de ser hermética, con dos marfiladas claves que pesaron en el resultado final.


Un inicio alentador para los Toros

Camagüey salió agresivo desde el primer inning. Con sencillo de Yordanis Samón y doble de Alexander Ayala, se fabricó la primera carrera del choque. En el segundo capítulo, un jonrón de Michael Thompson con un hombre en base puso a los Toros delante 3×0, alimentando la esperanza visitante.

Sin embargo, la respuesta avileña no tardó. En la tercera entrada, imparable de Dayán Ibáñez, error sobre batazo de Osmani Linares, seguidos de un doble de Fernando de La Paz, colocaron las dos primeras anotaciones para los Tigres. El empate y la remontada empezaban a cocinarse.


Los relevistas no logran contener

Aunque Camagüey sumó dos más en el cuarto episodio con hit impulsor de Samón (5×2), el pitcheo abridor y, sobre todo, los relevistas no estuvieron a la altura.

El derecho Rodolfo Sorís apenas pudo aguantar 5.2 entradas con cinco carreras permitidas. A partir de ahí, la debacle fue evidente:

  • Félix Guerrero soportó dos en apenas un inning.
  • Edgar Suárez, Abel Bejerano y Dayron Reyes fueron castigados en cadena en el octavo episodio.
  • Finalmente, Jun Raúl Lugo logró detener la hemorragia, pero ya el daño estaba hecho.

En esa fatídica octava entrada, los Tigres fabricaron tres carreras con cuatro imparables consecutivos, aprovechando también el descontrol de los lanzadores y la falta de coordinación defensiva.


La defensa vuelve a fallar

Si el pitcheo no cumplió, la defensa de Camagüey tampoco ayudó. Dos errores costosos mantuvieron con vida a la ofensiva avileña en momentos claves. Una vez más, los Toros exhibieron una inestabilidad defensiva que va siendo preocupante y que los deja sin opciones reales de aspirar a victorias en choques cerrados.


La reacción final no alcanzó

En el noveno episodio, los Toros intentaron dar muestras de vida con sencillo de Eglis Eugelles, pero los demás bateadores fueron retirados sin mayor sobresalto por el relevista avileño Yankiel Tamayo, quien mantuvo la calma y dominó a la tanda baja camagüeyana, sellando la victoria 10×8 para los Tigres.


Conclusión

Camagüey volvió a demostrar que su talón de Aquiles es el pitcheo y sobre todo sus apafuegos. Los abridores cumplen hasta cierto punto, pero cuando el juego pasa a manos del bullpen, la historia suele complicarse. Si a eso se suma una defensa errática, la fórmula resulta en derrotas como la de hoy.

Por su parte, Ciego de Ávila, pese a su endeble defensa con cuatro errores, supo aprovechar cada resquicio que le dejó el rival y logró imponerse en casa para llevarse un partido de batazos y emociones a flor de piel.

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